Tradicionalmente, Alemania ha contado con futbolistas de talla mundial. Futbolistas cuya calidad era indiscutible. Ahí están los Beckenbauer, Völler, Müller, Matthäus, Seeler, Rummenigge, Effemberg, Brehme…sin embargo, la característica más reseñable de todos ellos era la competitividad. Jugadores que, por encima de todo, representaban los valores del esfuerzo, la lucha y la entrega. De ahí, la célebre frase del gran Gary Lineker: "el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre ganan los alemanes".

Pues bien, en el último lustro la situación ha cambiado. El gen competitivo sigue intacto, pero por primera vez la calidad y la técnica sobresalen de manera notable por encima del resto de cualidades. El fútbol alemán asiste a la aparición de una hornada de jugadores, en su mayoría de talento puro, sin precedentes. Hablo de los Özil, Kroos, Gözte, Marin, Schürle, Müller, Reus, Gundogan. E incluso Nuri Sahin, jugador por el que siento una especial debilidad y que pese a jugar con la selección de Turquía, nació y fue criado en Alemania.  Todos ellos conforman una camada de jugadores, en su mayoría mediocampistas, con un talento descomunal.

El grueso de esta maravillosa generación se dio a conocer durante el Europeo sub’21 de 2009. En dicho torneo, asombraron al Viejo Continente con un fútbol rápido, elaborado y muy efectivo lo que llevó a los germanos a conquistar el campeonato tras arroyar a Inglaterra en la final (4-0). Los jugadores alemanes destacaban por su talento precoz, su exquisita técnica y su capacidad para combinar en espacios reducidos.

El hoy madridista Mesut Özil, se erigió como el líder de aquella joven selección. Además de los ya nombrados anteriormente, el combinado germano estaba compuesto también por jugadores como Manuel Neuer, Jerome Boateng, Hummels, Höwedes o Sami Kedhira.

Hoy, todos estos jugadores forman parte de la selección absoluta. La calidad de todos ellos unida a la experiencia de jugadores como Schweinsteiger, Lahm o Klose y la impresionante racha goleadora del delantero del Bayern de Munich, Mario Gómez, hacen que el combinado germano se postule como uno de los claros candidatos a conquistar la EURO 2012.

El fútbol alemán está cambiando, no le pierdan la pista.
















ALEMANIA: La generación del talento
OPINIÓN
Jaime Pérez de Miguel, colaborador de Fiebre De Futbol
@jpdemiguel