FC BARCELONA 2 - GETAFE 1  (Alves, Bojan, Manu)


No es casualidad que los dos goles llegaran en rechaces -uno que llega a Alves y la empala de manera brutal fuera del área y otro que desvía un tiro de Bojan- ni es casualidad que el Getafe estuviera a punto de empatar en el descuento. La pareja Milito-Piqué ahora mismo deja unas dudas enormes.

Este indudable bajón en la fluidez del juego –salvo por momentos de la segunda parte en los que el equipo volvió a ser un vendaval lastrado por la clamorosa falta de puntería- tiene que ver con el hecho de que al once ideal que maravilló de noviembre a febrero le faltaran varios de sus componentes, y aquí llegamos al segundo punto: no es fácil jugar sin Puyol, Abidal, Busquets y Pedro. Es inevitable  a lo largo de una temporada, pero el equipo desde luego que lo acusa. Lo de Puyol y Busquets sobre todo. Abidal fue una gran solución y ha pasado lo que ha pasado. Mascherano rinde, pero lo mismo no es… súmenle a todo esto el momento de forma de Villa y entenderán que dominio y victorias se pueden pedir, pero goleadas y exhibiciones es complicado. A lo largo del partido intervinieron Adriano, Milito, Mascherano, Keita, Bojan, Affelay y Jeffen. Hasta siete suplentes en un encuentro clave.

Y rindieron bastante bien, ya digo, con los desajustes lógicos, pero bastante bien.

El tercer punto no se consiguió y tuvo que ver con el estado de nervios que invadió al Barça tras el gol del Getafe. Gol que vino en el minuto 86 por una pérdida absurda de Milito y una falta posterior de concentración inexcusable del propio argentino y Piqué, que permitieron a Manu del Moral –uno de los jugadores más infravalorados de la liga española- marcar un 1-2 que probablemente hiciera justicia a los méritos del Geta o más bien a los deméritos defensivos del Barcelona. Como pasó en Londres y como pasó en Sevilla, el rival le perdió el respeto al Barça de repente, se lo creyó y hubo momentos de verdadera zozobra, en los que, a lo Van Persie, Xavi se ganó una tarjeta amarilla absurda en el descuento por perder tiempo desplazando un balón.

Guardiola puede quejarse de que Muñiz Fernández, otro árbitro espantoso, le haya sacado tres amarillas por una sola falta en lo que va de temporada pero volvemos a lo que dijimos del holandés del Arsenal: los jugadores tienen que hacerse responsables de sus actos y del reglamento. Si llevas cuatro tarjetas amarillas y tu equipo se juega en Villarreal media liga, igual no es lo más inteligente pegarle un patadón a la pelota cuando el árbitro ya ha pitado. Suelen tomárselo a mal.
En ese estado de caos e histeria repentina, el Getafe pudo empatar en una jugada que no acertó a controlar Albín ya dentro del área y encarando a Valdés. Otra de esas acciones en las que la defensa del Barça se aturulla y es incapaz de sacar jugado el balón o al menos despejarlo con un mínimo de contundencia. Si pudo empatar fue porque creyó en ello y sobre todo por el cuarto y último punto: Messi ha bajado su nivel aunque siga estando alto y Villa lo falla absolutamente todo.

Eso es una mala noticia pero también una buena. Hace un mes hablábamos de Messidependencia, luego de MVP-dependencia. Ahora resulta que el Barcelona solo ha logrado cinco goles en los cuatro últimos partidos de liga y únicamente el primero de esos cinco goles, ante el Valencia, lo ha marcado Messi. De Pedro y Villa no hay noticias. El Barça está saliendo adelante con goles de Alves, Bojan o Keita y el apoyo incesante de un enorme Iniesta. Esa es la buena noticia: en esos cuatro partidos de sequía ha conseguido 10 puntos. Mantiene los cinco de ventaja, un calendario más sencillo y una eliminatoria de cuartos que es asequible por mucho que ahora parezca que el Shakhtar Donetsk es el nuevo Ajax de los 70.

La lógica hace pensar que la magia del tridente Messi-Villa- Pedro y la solidez defensiva volverán tarde o temprano. Si pudiera ser entre el 15 de abril y el 15 de mayo, al Barcelona le vendría de perlas. Si no, obviamente, tendrá muchos problemas.


VILLARREAL - FC BARCELONA (Sábado 26 de Marzo, hora por determinar)
P R Ó X I M O   PARTIDO
  • Mayoría de faltas culés, algo raro en el Camp Nou

  • La pareja Milito-Piqué deja dudas para partidos de mayor trascendencia

  • Una falta de concentración en la zaga puso emoción a los últimos minutos


El Barcelona se presentó a su partido ante el Getafe con varios objetivos muy claros en mente: primero, ganar, por supuesto, eso es irrenunciable; segundo, dar minutos a los suplentes justo antes del parón de dos semanas de la liga y esperar así a que Puyol, Pedro y Maxwell se recuperen, ahora que sabemos que Abidal, como pronto, y será una excelente señal, volverá ya para el año que viene; tercero, conseguir que ninguno de sus cuatro jugadores apercibidos de sanción –Messi, Xavi, Busquets y Mascherano- vieran la amarilla y se perdieran el decisivo partido de Villarreal y por último reactivar la sociedad Messi –Villa, en horas bajas estos últimos partidos.

Los objetivos se cumplieron a medias, vayamos paso por paso:

Efectivamente, el Barcelona ganó y no se puede decir que lo hiciera inmerecidamente aunque de nuevo se vio una endeblez defensiva inédita en toda la temporada y un ataque un poco a trompicones: mucha cantidad pero poca calidad de ocasiones, y cuando por fin llegaba bien a la portería contraria el balón caía en los pies de Villa que no está para alardes, precisamente.


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Tarjetas: Alves, Cata Díaz, Villa, Mosquera, Xavi
FC BARCELONA 2 - GETAFE 1      CLASIFICACIÓN - VIDEORESUMEN - RUEDA DE PRENSA
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20-03-2011