REAL MADRID 0 - FC BARCELONA 2 (Messi, Messi)


Con la lengua decimos "madre" y "querida" y "Dios". Con la lengua decimos "sí", con la lengua decimos "!yo te amo"!  ¿Puede haber algo mejor que la lengua señor?

El mercader se levantó entusiasmado:  -!Muy bien. Esopo! Realmente me has traído lo mejor que hay. Toma ahora este otro saco de monedas.  Anda de nuevo al mercado y trae lo que haya de peor, pues quiero ver tu sabiduría.
Después de algún tiempo, el esclavo Esopo volvió del mercado trayendo un plato cubierto por un paño. El mercader lo recibió con una sonrisa:
-Hummm......ya, sé lo que hay de mejor. Veamos ahora lo que hay de peor...
El mercader descubrió el plato y quedó indignado:
- Quéee?! ¿Lengua? ¿Lengua otra vez? ¿Lengua? ¿No dijiste que la lengua era lo mejor que había? ¿Quieres ser azotado?
Esopo bajó la mirada y respondió:  -La lengua, señor, es lo peor que hay en el mundo. Es la fuente de todas las intrigas, el inicio de todos los procesos, la madre de todas las discusiones.  Con la lengua decimos "muere" y "canalla" y "demonio". Con la lengua decimos "no". Con la lengua decimos "¡yo te odio!"  Ahí está señor, porqué la lengua es la mejor y la peor de todas las cosas!

Sin duda, las enseñanzas de Esopo siguen siendo plenamente vigentes hoy en día. Y es que por momentos, parecía que la UEFA concederia un gol de ventaja al equipo que ganara la batalla dialéctica en la que se enfrascaron Jose Mourinho y Pep Guardiola. Ataque visceral para unos, denuncia de las injusticias para otros ó legítima defensa los terceros. Lo cierto es que las lenguas funcionaron esta vez para mal y vivimos un partido zafio y encanallado, tanto que Vicente del Bosque tiene serios motivos para estar preocupado. Menos mal que el Mundial ya no nos lo quita nadie, digo yo.

El partido desde luego, no prometía gran espectáculo a pesar de los fuegos artificiales propios de unas semis de Champions. 4-3-3 de los dos equipos con Pepe, Xabi Alonso y Lass en el Madrid y Xavi, Busquets y Keita en el Barcelona. Los dos equipos buscaban golpear al rival y luego protegerse; el Madrid lo haría con su colocación y tensión defensiva y el Barcelona con su aplastante dominio del balón. Ninguna concesión al espectáculo, a las subidas de los laterales ni a nada que pudiera poner en peligro el plan establecido.

Ya desde el pitido inicial se vio que el Madrid no carburaba. Xavi y Messi estaban recibiendo demasiado sueltos. Es cierto que el Barça abrió el campo todo lo que pudo pero la presión blanca que había anulado a los culés en Mestalla no existía, en buena medida por la ausencia de Ricardo Carvalho y la presencia de Albiol. Con el valenciano el Madrid tenía miedo a adelantar su defensa y a juntar las lineas a pesar de los gritos de Mou para que actuaran así. No fue un gran partido del central blanco que además las pocas veces que recuperaba la pelota se la quitaba rápidamente de encima como si tuviera algo contagioso.

El Barça eso sí, tampoco estaba demasiado metido en esa cosa llamada fútbol. Villa se fabricó un tiro desde la frontal en el 10 y bastantes minutos después Xavi remató dentro del área tras un pase de Messi. Muy poco fútbol y demasiadas protestas y actuaciones. Pedro y Busquets estuvieron más preocupados de forzar tarjetas y expulsiones en el bando blanco que de jugar al fútbol. No llegaron al extremo del famoso portero chileno Rojas (Que se autolesionó con una cuchilla que escondía en su guante) pero a uno le daba la impresión de que podrían guardar una pastilla de bicarbonato en la equipación para fingir un ataque epiléptico tras un choque. Hemos criticado muy duramente a Pepe y Arbeloa, que ayer también repartieron y no cartas precisamente, pero la actuación de estos dos jugadores fue ciertamente reprobable.

Así llegamos al descanso, con nada de fútbol, con un Barça que no mordía, pero con un Madrid que se desesperaba porque esta vez no conseguía ni oler la pelota. El resultado era 0-0 pero la parroquia local intuía que esta vez las cosas no iban nada bien.

Ya en la reanudación y después de una pelea más propia del Balcón de Rosales que de una cancha de fútbol, Mourinho dio entrada a Adebayor por Özil con cierta lógica: Los balonazos de los centrales que al menos los peleara el togolés. El Barça siguió con los mismos jugadores, confiados en un Villa que estaba muy metido y en que Xavi y Messi hicieran alguna de sus diabluras.

Enseguida Ramos vio la amarilla que le impedirá jugar en el Camp Nou tras una falta a Messi. Debió verla en la primera parte, cierto, pero hasta la baja de Ramos pasó de ser un drama a mera anécdota en cuestión de minutos. Y es que cuando el choque parecía que cobraba en intensidad, cuando el partido parecía abrirse y cuando el Madrid ganó por fin algún balón dividido, el alemán Stark le mostró la roja directa a Pepe por una plancha en disputa del balón a Alves. Una auténtica canallada pues la acción debió saldarse con amarilla para el portugués. Mourinho fue expulsado en la protesta.

La desesperación cundió en la parroquia, ahora sólo se trababa de intentar mantener el 0-0 y de ver si el Barcelona conseguiría abrir la lata. Quedaba media hora y Stark había abortado de cuajo el partidazo que parecía empezaba a nacer.

El Barcelona se hizo dueño y señor del partido, no sólo en el medio campo, si no ahora también muy cerca del área del Madrid. Y así, circulando y moviendo el balón con rapidez, como el equipo de balonmano que intenta aprovechar su superioridad buscando las esquinas, recibió un balón Afellay que aprovechando un resbalón de Marcelo llegó a linea de fondo y puso el balón a la corta para que Messi remachara el 0-1.

Los madridistas pegaron un bajón anímico y no supieron muy bien que hacer. Al final escogieron la peor opción, porque tal y como se estaba dando el partido el 0-1 era un mal menor. Intentaron arriesgar más, tocar y no cortar el juego y lo pagaron carísimo. Y es que un Messi que debió ser parado con falta al inicio de la jugada se fue de medio equipo merengue para batir a Casillas por raso y gritar al cielo de Madrid que él es el mejor jugador de esto que llamamos fútbol. Su rapidez en la conducción y lo pegada que lleva la pelota al pie rozan lo sobrehumano. 0-2 que hizo que los merengues bajaran los brazos.

De aquí al final sólo tuvimos tiempo de contemplar el diferente rasero que mostró el colegiado con las faltas y de ver bastantes sillas del estadio vacías. El Madrid todavía no ha crecido lo suficiente para medirse de tú a tú con un Barça gigante pero eso debía haberse visto en el Camp Nou. Mourinho, por cierto, felicitó a los culés por ser un gran equipo, dio la eliminatoria por perdida y se lamentó de las excelentes relaciones que mantienen la Uefa y el club de Barcelona y que según él se plasman en el campo adulterando la competición. Eso no se puede probar, lo que sí es certificable es que el Madrid sigue creciendo pero todavía le queda mucho trabajo para arrebatar la bandera del fútbol a los blaugranas. Felicidades a todos los culés.
  • El Madrid no pudo presionar con acierto como en la final de Copa

  • El partido iba camino del 0-0 pero Stark expulsó rigurosamente a Pepe

  • Messi volvió a ser el crack decisivo y Xavi y Villa rayaron a gran nivel


Ya sabe, querido lector, la debilidad que tengo por los cuentos tradicionales. Nos ayudan a reflexionar y nos enseñan cosas importantes de la vida. Así que permítame que esta vez le lleve un par de miles de años atrás. Verán, hace mas de 2.000 años, cuenta la leyenda un rico mercader griego tenía un esclavo llamado Esopo. Un esclavo poco agraciado fisicamente pero de sabiduría única en el mundo. Cierta vez, para probar las cualidades de su esclavo, el mercader ordenó: - Toma, Esopo. Aquí está este saco de monedas. Corre al mercado y compra los mejores ingredientes para un banquete. Poco tiempo después, Esopo volvió del mercado y colocó sobre la mesa un plato cubierto por un fino paño de lino. El mercader levantó el paño y se sorprendió: 

- ¡Ah!!! , ¿lengua? Nada como una buena lengua que los pastores griegos saben preparar muy bien. Pero ¿porqué escogiste exactamente a la lengua como la mejor comida del mundo? El esclavo, con la mirada baja, explicó su preferencia:  -¿Qué hay mejor que la lengua, señor? La lengua nos une a todos, cuando hablamos. Sin la lengua no podríamos entendernos.

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Tarjetas: Arbeloa, Alves, Pinto, Sergio Ramos, Mascherano, Pepe, Adebayor.
REAL MADRID 0 - FC BARCELONA 2   CLASIFICACIÓN - VIDEORESUMEN - RUEDA DE PRENSA
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REAL MADRID - ZARAGOZA  (Sábado 30 de Abril a las 18:00 por GolT/C+Liga)
P R Ó X I M O   PARTIDO
27-04-11
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REALMADRID
EL BUENO: Messi
En estos partidos deben aparecer los cracks y en la segunda parte cargó con el peso de su equipo y firmó un soberbio gol.
EL MALO: Albiol
Inseguro para tirar la linea más arriba, condicionó el juego de su equipo en la primera parte.
EL FEO: Pedro
El cruce dialéctico de Mou y Pep les incitó a llevarlo todo a una guerra de guerillas sucia y poco edificante para el fútbol.
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Carlos Martínez
(Director de FiebreDeFutbol)