UN MADRID A LA BAJA APELA AL CORAZÓN                         
Autor: Carlos Martínez


19 Diciembre, 2010
El Madrid ha cogido justamente el camino inverso al que había mantenido hasta su visita al Camp Nou. Si entonces era un equipo que iba creciendo y ofreciendo cada vez más minutos de buen fútbol, ayer seguramente tocó suelo en lo que a calidad de fútbol se refiere, culminando así la linea descendente que mostraba el equipo después de la dolorosa manita del eterno rival.

Con 0-0 al descanso hubo una sonora pitada en el Bernabéu, mayoritariamente para el colegiado y su asistente que se equivocó en dos fueras de juego claros a favor de los blancos. Trifulca en la entrada al túnel de vestuarios que acabó con la caída sin consecuencias del delegado de campo del Madrid, quizá el momento más divertido de una aburrida primera parte.

Comenzada la 2ª el guión seguía igual, aunque el Madrid adelantó lineas para intentar presionar a los sevillanos. Negredo a punto estuvo de poner en fuera de juego el 0-1 en un mano a mano con Casillas. Acto seguido Carvalho veía su segunda tarjeta amarilla y por consiguiente era expulsado por un simple choque en el aire, precisamente con el vallecano. Mourinho no lo veía nada claro y dió entrada a Granero y Pedro León para mandar al banquillo a un apático Benzema y a un desaparecido Khedira.

A pesar de este contratiempo el Madrid, consciente de que el empate no valía para nada siguió atacando, cuando Escudé cometió penalty contra Granero agarrándolo en área pequeña. Nada pitó Clos, y la grada ya estaba al rojo vivo, contra el colegiado y apoyando a su equipo. La extraña conexión mágica entre afición y jugadores se había producido, solo faltaba saber si está vez el corazón bastaría para ganar ante la sinrazón de Clos Gómez y la falta de razones futbolísticas de los merengues.

En estas estabamos cuando un enrabietado Özil cogió el balón en el pico del área, sentó literalmente a un defensa sevillista, se introdujo hacia dentro y sacó un pase atrás para el chut de Pedro León. El disparo del murciano rebotó en un defensa sevillista y la pelota le cayó escorada a un solitario Di María. El argentino recortó hacia fuera y hacia dentro a Palop para acto seguido colocar casi sin ángulo el balón en el fondo de la portería. Éxtasis en la Castellana. Era el minuto 76 pero todos sabían que el Real lo había vuelto a hacer.

El partido se volvió más bronco aún, pues el Sevilla pasó de perder tiempo descaradamente a presionar para que el Madrid perdiera el mínimo posible. La historia que siempre se repite en estos casos, y que provocó aparte de un rosario de protestas y tarjetas amarillas, la expulsión de Dabo por una bestial patada a Di María, seguramente fruto de la rabia y la impotencia. El Sevilla no quiso ir a por el partido con uno más en el campo y ahora estaba pagando con la derrota el conformarse con el empate.

En los últimos minutos el Sevilla no pudo siquiera llegar a la portería de Casillas y los tres puntos se quedaron en la Castellana. Después vino un show de hojas con errores arbitrales y declaraciones fuera de tono de Del Nido, cosas que ambos deberían haberse ahorrado. Los clubes españoles han renunciado de forma descarada al señorío y al fair play, la guerra es total y ningún equipo puede ir con la cabeza más alta que otros. Pero eso es otro tema.

Acabado el partido, Mourinho dió un golpe en la mesa en rueda de prensa aprovechando el próximo parón navideño. Ambos equipos deben reflexionar y afinar el engranaje entre el cuerpo técnico y el directivo; si no reman todos en la misma dirección, cumplir los objetivos de la temporada será difícil para ambos.
REALMADRID
REAL MADRID 1 - SEVILLA 0 (Angel Di Maria)
Tarjetas: Carvalho, Di María, Carvalho (2ª), Casillas, Lass, Pepe (5ª), Özil, Zokora, Cáceres, P. León, S.Ramos, Acosta, Dabo
REAL MADRID - LEVANTE (C.Rey - Miércoles 22 de Diciembre, 22:00 horas en Abierto)
P R Ó X I M O   PARTIDO
  • Khedira suspendió formando pareja con Lass

  • El Sevilla no fue a por el partido con uno más

  • El espíritu de Juanito y la furia blanca volvieron a obrar el milagro

Normalmente los partidos entre el Sevilla y el Real Madrid suele estar caracterizados por remontadas, goles y sobre todo tensión, mucha tensión. Ayer se vivió sobre el césped del Santiago Bernabéu uno de los últimos, con preocupantes brotes de agresividad entre jugadores, cuerpos técnicos y desafortunadas declaraciones y acciones de las directivas. Fútbol, lo que se dice fútbol, hubo poco, casi parecía que se jugaba a otro deporte con la complacencia de un nefasto Clos Gómez.

El Real Madrid empezaba el partido sin su faro Xabi Alonso y sin Marcelo, mientras que los sevillistas echaban de menos a Jesús Navas, Perotti y Kanouté. En principio, el interés estaba en ver el rendimiento en el medio campo de la pareja Lass-Khedira. El estadio registraba una brillante entrada para la hora a la que se jugaba el partido, el frío y los elevados precios de las entradas. Quien sabe si el Madrid volverá a morir otro año más en la orilla del Barça, sin embargo es admirable el apoyo asistencial que la afición presta al equipo, sea cual sea su situación.

Antes del pitido inicial Casillas ofreció el Guante de Oro a su parroquia. Una vez comenzado el partido Madrid y Sevilla se dedicaron a intercambiar ocasiones en la primera parte sin mucha elaboración. CR7 intentaba caer a banda para buscar a Benzema, Di María probaba fortuna desde lejos y Escudé cabeceaba un balón de corner muy cerca de la portería de Casillas. No había elaboración posible, no había orden ni concierto. Lass se convirtió en el referente de los blancos, ante un Khedira que se escondió y firmó uno de sus peores partidos. Los blancos acusaban mucho la ausencia de Xabi Alonso y la profundidad de Marcelo en banda izquierda (Arbeloa jugaba a pierna cambiada), en tanto que CR7 no estaba fino y Benzema volvió a evidenciar que lo de Auxerre fue un espejismo.
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FIEBRE DE FUTBOL
Revista Semanal de fútbol. De fans, para fans.

EL BUENO: Di María
Luchó, peleó y dió oxigeno a su equipo. Fue el corazón de los blancos en el caos del partido.
EL MALO: Clos Gómez
Se vió desbordado por todos los frentes y en este partido perjudicó al Real Madrid en varias jugadas claves.
EL FEO: Dabo
Se le cruzaron los cables y le propinó una colosal patada a Di María, en un partido lleno de fealdad por todos los lados.
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